
No pude comprender desde el principio lo que sucedía por tu mente, te comportaste como un ángel que me dedicabas tu tiempo acariciándome diciendo palabras hermosas. Todo comenzó a cambiar cuando te vi con otra mujer, dejaste de venir por un mes a la casa, estaba muy preocupada cuando volviste, solo quería abrazarte pero el solo me ignoraba, me dejo de hablar, no querías mis caricias, me empezó a dejar encerrada en mi cuarto por horas y días. Me comenzó a tratar muy mal cuando el venia mi mente quedaba en blanco. No quise creer lo que pasaba solo me ocultaba en mis sabanas, pero era inútil, porque cada noche había una nueva cicatriz en mi cuerpo. Estoy cansada de llorar, gritar y hacer murmullos que pasan desapercibidos. Mis días comenzaron a oscurecer no quería vivir no tenía motivos para seguir con esta vida que me aterrorizaba cuando sentía las llaves cuando él abría la puerta solo me escondía, pero me hallaba y volvía a repetir la misma acción que era perforar mi cuerpo con cada golpe que me daba y abusaba de mí, ya no me quedaban fuerzas para seguir defendiéndome, el hacia lo que quería conmigo no le importaba que mis lagrimas y mi sangre se derramaran en sus manos. Mi corazón estaba herido como mi cuerpo. Un día me dijo cocinaras en ese momento tome un cuchillo lo escondí entremedio de mi ropa, él no se dio cuenta me volvió a encerrar, nuevamente fue a la pieza a insultarme, esta vez no pude hacer nada con el cuchillo el miedo que le tenía era más grande que me bloqueaba completamente pasaron unos días hasta que me sentía muy mal comencé a vomitar muy seguido no comprendía que sucedía con mi cuerpo.
Pasaron un par de meses comencé sentir que mi vientre estaba creciendo que estaba embarazada en mi hay una personita que no tenía la culpa de lo que me estaba sucediendo me empecé a poner ropa grande y él no se dio cuenta de mi pancita, pero él seguía en quebrar mi cuerpo, ya no era tan seguido, porque llegaba curado. Un día llego muy mal que comenzó a pegarme, pero se desmayo estaba muy curado y drogado no tenía fuerzas, esta era mi oportunidad de huir de la casa y buscar ayuda. Corrí desesperada en busca de la autoridad, pero me vieron tan mal que me ayudaron inmediatamente me dieron alimentos, curaron mis heridas de mi cuerpo, me derivaron a un hospital me hicieron las curaciones necesarias, pude ver el bebe que estaba creciendo en mi.
Mi esposo lamentablemente esa noche lo llevaron detenido siempre negó lo que hizo conmigo, siempre dijo que yo me lastimaba que él hacia lo posible para ayudarme, pero cuando se entero que estaba embarazada solo quería matarme no quería que tuviera nada de él que era un aloca que lo seducía dio muchos motivos por el cual lo dejaron detenido y lo llevaron a la cárcel.
Comencé con unas terapias que me ayudaron a volver a creer en la vida que me ayudaron en el transcurso que fui criando a mi hijo. Ahora somos una familia muy feliz, pero mi corazón y mi cuerpo quedaron marcados para siempre con huellas de dolor.
¡Basta de golpear a las mujeres!